REMEDIOS PARA LA SOLEDAD
Un abrazo a quemarropa sacó todo de lugar
unas lágrimas rodando pintan huellas de alquitrán,
dos perdidos que se encuentran bastan para demostrar
que aún hay motivos para celebrar.
Dos distintos en la misma, cansados de fracasar
descubrieron algo nuevo y a la vez tan familiar,
se contaron sus historias, descubrieron al final
que la alegría se puede bailar.
Están nerviosos
están felices
desaparecen las cicatrices.
Una formula sencilla
la que acaban de encontrar.
Remedios para la soledad.
Una fórmula sencilla
que te mimen y mimar.
Remedios para la soledad.
Cuando él le dijo quédate conmigo
ella no supo bien qué contestar.
Dos solitarios en busca de abrigo
son un enigma para decifrar.
Una formula sencilla
la que acaban de encontrar.
Remedios para la soledad.
Una fórmula sencilla
que te mimen y mimar.
Remedios para la soledad.
Santiago Castillo 2005